‘Despierta hombre muerto’

Javier Franco analiza para Kronocinéfilos la tercera entrega de la serie cinematográfica ‘A Knives Out Mystery’,  interesantes cintas detectivescas.

Se destacan en la cinta, el guion, la dirección y las actuaciones de Daniel Craig, Josh Brolin y Glen Closse.

Por Javier Franco Altamar/Kronos

Por fortuna para los amantes del cine- o quizás, mejor para quienes solo quieren pasar un buen rato frente a la pantalla- no es necesario ver las dos anteriores películas de la zaga para disfrutar de ‘Wake up, dead man’, el último gran misterio resuelto por el brillante detective Benoit Blanc.

El misterio latente nos mantiene sentados con la vista fija en la pantalla, pero eso no es todo: lo hace con humor negro, mezclado con insumos como las tensiones de fe católica, y los peligros -o amenazas, ligerezas, o potencialidades, como quieran- de las redes sociales. Eso quiere decir que además del relato central, están los otros que inducen a la reflexión de lo que no ha configurado por siglos, en contraste con lo que está configurando ahora.

El Director Rian Johnson en el set de Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery. Foto John Wilson/Netflix

Por eso, esta película podría usarse, tranquilamente, como materia de análisis tanto en un curso de ética, como en una dinámica de fortalecimiento de la fe. O también en un curso de comunicación, y hasta para ejemplificar una reflexión de Byung Chul-Han. Da para todo un poco, mejor dicho.

Quienes hayan seguido de cerca estos personajes detectivescos tanto en la literatura como el cine, podrán llegar a la conclusión inevitable de que Blanc es una versión actualizada, con su cuota de caricatura y su mezcla de lo uno y de lo otro, del chevalier Auguste Dupin.

Y no solo de él, porque se trata de una cadena, o de un linaje del que participan varios ilustres detectives de la ficción.

Daniel Craig interpreta al detective Benoit Blanc en la saga de intriga y misterios. Foto Netflix

Auguste Dupin, es el antepasado de todos ellos, sin embargo. Es un personaje creado por Edgar Allan Poe en 1841 (Los crímenes de la calle Morgue). Con él, se entra a la era de esos detectives que resuelve crímenes mediante el análisis mental, el puro uso de la razón. Es claro que, sin él, ninguno de los que vamos a mencionar a continuación existiría.

Luego vino Sherlock Holmes. El autor escocés Arthur Conan Doyle lo creó a finales del siglo XIX a partir de Dupin, pero llevó la figura del detective al extremo científico. Holmes utiliza, en sus deducciones, la observación de detalles minúsculos.

La cinta se encuentra en al plataforma Netflix y se esperan más entregas. Foto Litanews.com

Hercules Poirot es el tercero en línea.  Es quien le agrega la cuota de refinamiento a la actividad detectivesca. Apareció en la primera mitad del siglo XX en la pluma de la escritora británica de misterio Agatha Christie. Es de nacionalidad belga y tiene la impronta sicológica en sus deducciones. Es quien descifra las marañas de las novelas de Christie y varios de sus cuentos hasta 1975.

Blanc y los curas

Benoit Blanc bien podría ser tomado como el homenaje moderno a todos ellos. Fue Creado por Rian Johnson para su película Knives Out, de 2019, que, aunque están envuelto en un estilo sureño estadounidense, es encarnado por el británico Daniel Craig, el último de los James Bond de la pantalla gigante.

Blanc hace honor a sus antecesores en la resolución de misteriosos misiones. Foto generada con IA

El denominador común es el humor negro, que también caracterizó las dos películas siguientes, lo mismo que el acento exagerado de Blanc. La segunda fue ‘Glass Onion’, y la tercera es esta que nos ocupa hoy, de 2025. Ambas llevan el apellido: A Knives Out Mystery’ asociado con la primera.

Dura dos horas y pico, pero la narrativa, desprovista de espacios aburridos, impiden la dispersión. Hay procacidades en boca de un cura, y giros cómicos que tienen la virtud de asustar, cuando menos, a uno de los personajes principales.

Josh Brolin en una interpretación intensa y poderosa. Foto Netflix

Hay un monseñor Jefferson Wicks muy bien interpretado por Josh Brolin, Thanos en Los Vengadores o el joven agente K de ‘Hombres de negro’, entre otras películas, cuya muerte atrae a Blanc al tranquilo pueblo de Chimney Rock (ficticio), en Estados Unidos, cerca de Nueva York. Tampoco es que fuera buena papa este señor -sarcástico, implacable con la palabra, con aires mesiánicos y hasta grosero- pero había tejido una fuerte e impenetrable comunidad de fieles.

Bajo la influencia de este religioso, vemos a hombres y mujeres muy bien intencionados que justifican y hacen la vista gorda ante todo tipo de abusos y manipulaciones, convencidos de que es necesario para el bien común. Pero el entendido del valor de la misión de Wicks supera la indecencia de su conducta.

La cinta es atrapante. Foto Netflix

El padre Jud Duplenticy (Josh O’Connor), que aterriza en la parroquia luego de noquear a un compañero de seminario, es el principal sospechoso de su asesinato. En torno a eso, que no termina de cuajar, se teje una trama llena de sorpresa tras sorpresa. No está de más decir -aclarar- que Jud había sido boxeador antes que cura, y el haber matado a puños a un contrincante en su antiguo oficio, fue lo que lo llevó a entregar su vida a Cristo.

Drama, ritmo y giros

Las actuaciones son fenomenales: la Glenn Close que vemos allí no tiene nada que ver con aquella que puso en aprietos a Michael Douglas en ‘Atracción Fatal’ de 1987. Tan solo la evoca cuando sostiene un hacha cerca de uno de los curas de la trama. Es dramática y efusiva.

Despierta hombre muerto comenzó su producción en junio de 2024 y se estrenó el 12 de diciembre de 2025. Foto Netflix

Uno de los personajes es un muchacho afroamericano de ojos claros que todo el tiempo está apuntando a los demás con un teléfono móvil para construir los videos que luego comparte con las redes. De hecho, su ambición le pone un ingrediente adicional a la trama y que sigue fastidiando hasta más allá del final.

Como curiosidad, cada película lleva el nombre de una canción de rock: ‘Knives Out’ de Radiohead, ‘Glass Onion’ de The Beatles y ‘Wake up dead man’ de U2. Foto Netflix

Para no dañarles la experiencia, solo puedo adelantarles que verán lo más granado de la simbología cristiana afectando incluso a un ateo como Blanc, que, por momentos, se identifica con Pablo de Tarso, lo cual se acentúa cuando aparece frente a una luz que entra por la ventana de la iglesia.

El misterio se resuelve en presencia de los propios protagonistas, a la usanza de los viejos detectives, y la reflexión final se fortalece con lo que vamos viendo en los destinos de quienes quedaron vivos luego del reajuste. Yo creo que deben verla.

‘Wake up dead man’ es un filme de misterio con giros realmente inesperados que se disfruta de principio a fin, con un gran reparto y una magnifica dirección. Foto Netflix