Barranquilla, Ciudad Árbol

Por sexta vez La Puerta de Oro recibe este reconocimiento que será entregado en mayo próximo, en Jalisco, México.

Este reconocimiento internacional consolida la transformación y el desarrollo sostenible de la ciudad.

Redacción/Kronos

Para nadie es un secreto que el calor y la humedad en zonas como Barranquilla y sus alrededores pueden llegar a ser intensamente agobiantes. Pasear a mediodía por las calles de ‘La Arenosa’ no es un plan recomendado para nadie que no esté acostumbrado a nuestros ‘bochornos’ y sofocantes temperaturas. En los últimos años, sin embargo, el trabajo que se viene haciendo en siembra de árboles, creación de bosques urbanos, reparación, mantenimiento y construcción de parques, junto a la planificación ecológica, han permitido que sea más llevadera la sensación térmica en nuestro terruño, y eso, precisamente ha sido destacado a nivel internacional.

En el Gran Malecón del Río, la conservación de la arborización y el paisajismo han sido de vital importancia. Foto Guillo González/Kronos

En la conmemoración de sus 213 años, Barranquilla ha sido reconocida internacionalmente por sexta vez como “Tree City of the World 2025”, una distinción otorgada por la Arbor Day Foundation y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que destaca a las ciudades líderes en gestión y sostenibilidad del arbolado urbano, siendo esta una de las acciones que lidera el alcalde Alejandro Char para transformar a la ciudad en un territorio amigable con el ambiente.

La labor de las últimas administraciones distritales ha sido vital para la sostenibilidad urbana. Foto Alcaldía

El alcalde Alejandro Char destacó el logro, «Una vez más, Barranquilla es reconocida como Ciudad Árbol del Mundo. Este reconocimiento internacional destaca el compromiso de nuestra ciudad con un desarrollo que piensa en el futuro y en las nuevas generaciones. Con la siembra de más de 200 mil árboles, seguimos avanzando hacia una Barranquilla más verde, sostenible, en armonía con su entorno y construyendo, entre todos, la ciudad que soñamos».
 
Las acciones de arborización y mantenimiento se complementan con otras de sostenibilidad urbana como transformación de puntos críticos, aprovechamiento de los entornos urbanos y tratamiento innovador de residuos sólidos.

La administración distrital ha intervenido 73 puntos críticos que se habían convertido en focos de contaminación. Foto Oscar Berrocal/Kronos

Una ciudad que siembra, se cuida y se mantiene

Este galardón reconoce el trabajo liderado por el alcalde Alejandro Char con la implementación técnica y operativa de Siembra Más, en el modelo integral de gestión ambiental que se basa en tres pilares fundamentales: arborización, mantenimiento y sostenibilidad urbana.

La siembra de árboles y la consolidación de cinco bosques urbanos han sido acciones clave para esta importante distinción. Foto Guillo González/Kronos

En ese camino, Barranquilla ha logrado la siembra de más de 200.000 árboles y la consolidación de 5 bosques urbanos, priorizando especies nativas adaptadas al ecosistema del Caribe.

El mantenimiento permanente del arbolado urbano se ha garantizado en cuanto a su crecimiento, salud y sostenibilidad en el tiempo. Foto Guillo González/Kronos

De igual forma, se ha logrado la intervención de espacios públicos mediante paisajismo y recuperación de zonas verdes, logrando la construcción o recuperación de 356 parques, plazas y bulevares, que suman más de 2,5 millones de metros cuadrados de espacio público.

Se resalta también la transformación de más de 70 puntos críticos transformados en entornos verdes y seguros para la comunidad a través de la estrategia Barranquilla Limpia y Linda, que fortalece la cultura ciudadana, mejora la disposición de residuos, logrando entornos más limpios, organizados y dignos, impactando a cerca de 100.000 ciudadanos con la intervención de más de 66.220 m² y reduciendo más de 42.000 toneladas de CO2 equivalentes (anual).

Antiguos y perennes basureros ahora son bellos jardines, como este en lo alrededores de la Universidad del Atlántico, sede centro. Foto Oscar Berrocal/Kronos

Barranquilla impulsa la sostenibilidad con la gestión innovadora de residuos.

El modelo de desarrollo urbano de Barranquilla demuestra su compatibilidad y complementariedad con procesos sostenibles que ponen a la naturaleza como eje central de su transformación.

la transformación y mejora de la ciudad es evidente. Foto Alcaldía

Por eso destaca como pionera en Colombia en la gestión innovadora de residuos implementando la primera planta de tratamiento de residuos orgánicos en el mercado público Gran Bazar, que procesa hasta 3 toneladas diarias, con un importante impacto social: vincula a recicladores y comerciantes, para mejorar las condiciones sanitarias de los mercados desde la cultura de separación en la fuente.
 
La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, destaca que es un paso hacia la Barranquilla que avanza al modelo ‘cero basuras’: “Le estamos apostando a transformar los residuos en oportunidades. A través de tecnologías de bioconversión y digestión anaerobia, aprovechamos los residuos orgánicos para producir biogás y fertilizantes, reduciendo el impacto ambiental y generando valor a partir de lo que antes se consideraba basura. Es una apuesta por una ciudad más sostenible, innovadora y consciente de su entorno”.

Sin duda alguna Barranquilla es una ciudad ‘sana’ ecológicamente hablando. Foto Guillo González/Kronos

Otra solución innovadora, por las condiciones geográficas de la ciudad, que condicionan el recorrido de sus aguas dentro del sistema de drenaje urbano, se da por la existencia de múltiples arroyos que la atraviesan, arrastrando residuos sólidos de todo tipo.  
 
Para evitar que toneladas de basura lleguen a la ciénaga de Mallorquín y al mar Caribe, se instaló la Trampa del arroyo León, un filtro que salvaguarda desde 2012 nuestros recursos hídricos de residuos como inservibles, escombros, residuos sólidos orgánicos e inorgánicos y voluminosos, interceptando y retirando más de 215.000 toneladas de residuos desde su puesta en funcionamiento en 2012.
 

ARBOL
La trampa en el arroyo León filtra los residuos evitando la contaminación de la ciénaga de Mallorquín y el río Magdalena. Foto Alcaldía

Un reconocimiento que se construye desde los barrios

La red de parques urbanos, que ayudan en la regulación de la temperatura, la gestión del agua y la reducción de riesgos, además de ubicarse a menos de 8 minutos caminando desde cada casa de los barranquilleros, cuentan con árboles sembrados creando microclimas y bienestar para los ciudadanos y la fauna de la ciudad.

El Malecón de Rebolo es una obra ejemplar y dignificante. Foto Guillo González/Kronos

Justo en el corazón del suroriente de Barranquilla, emerge el gran símbolo de esta transformación ambiental: en el emblemático barrio Rebolo, el alcalde Alejandro Char logró una hazaña de infraestructura social, transformando el peligroso arroyo en el Malecón de Rebolo.


 “Este parque lineal marcó un antes y un después en un sector históricamente afectado por problemas ambientales por el paso de un arroyo mortal, que arrasaba más que basura, problemas sociales y de infraestructura deficiente, convirtiéndose hoy en un espacio digno, seguro y lleno de vida, color, arte, cultura, recreación y deporte para la comunidad”, recordó el mandatario. 

Los espacios recuperados son invaluables para la comunidad. Foto Guillo González/Kronos

Son 44.513 metros cuadrados de transformación integral de un canal que, durante décadas, funcionó como depósito de basuras, causante de inundaciones de los sectores aledaños y muerte. Con esta intervención, la ciudad ganó un corredor urbano moderno que promueve el encuentro ciudadano, la unión familiar, la recreación, el deporte y la cultura, además, un pulmón verde que mejora la calidad de vida de los habitantes de la zona recupera el medioambiente y la imagen urbana de Barranquilla.

La ciudad se caracteriza por su agradable variedad arbórea en toda su extensión urbana. Foto Guillo González/Kronos

La articulación institucional, el trabajo técnico y la apropiación ciudadana son claves en la transformación ambiental, que también incluye dentro de su red de infraestructura verde reconocida a nivel mundial, espacios como el Gran Malecón, la ciénaga de Mallorquín y las playas de Puerto Mocho.
 
En 2025, solo 283 ciudades en 24 países hacen parte de este reconocimiento mundial. En Colombia, 5 territorios fueron distinguidos, y Barranquilla se consolida como una de las más consistentes, alcanzando por sexta ocasión este logro de ser reconocida como Ciudad Árbol del Mundo.

La naturaleza es sabia y agradecida. Foto Guillo González/Kronos

*Nota realizada con apoyo de la Oficina de Comunicaciones de la Alcaldía de Barranquilla