La capital del Atlántico celebra una nueva edición de ‘La Ruta del Dulce’, una iniciativa que invita a locales y turistas a disfrutar del sabor ancestral del Caribe en deliciosas preparaciones.
Texto y fotos Oscar Berrocal/Kronos
En esta Semana Santa, Barranquilla vuelve a llenarse de sabor, tradición y memoria gracias al talento culinario de un grupo de mujeres afrodescendientes que, como cada año, ofrece al público una deliciosa muestra de dulces típicos.

Dulces como el mongo mongo, piña, jalea de tamarindo, coco, mamón, mango, corozo, leche cortada, entre otros, hacen parte de la extensa carta que pueden disfrutar quienes buscan endulzar estos días santos.

Más que un antojo, estos dulces representan una herencia cultural que se mantiene viva en las manos de mujeres que preservan, con cada receta, una parte invaluable de la identidad barranquillera.

El parque Suri Salcedo es un punto de encuentro para quienes buscaban estos tradicionales postres; sin embargo, en esta ocasión la Alcaldía de Barranquilla, a través de la Secretaría de Gobierno organizó la Ruta del Dulce, una iniciativa que permite llevar la tradición de los dulces de Semana Santa a diferentes puntos de la ciudad.

El evento se desarrolla desde las 3 de la tarde hasta las 7 de la noche, permitiendo que familias degusten de estos manjares en puntos emblemáticos y concurridos de la ciudad.

Los amantes de esta tradición pueden así encontrar también a las auténticas y orgullosas vendedoras de dulces en El Gran Malecón, específicamente en sectores como Caimán del Río, Los Manglares, la Luna del Río, el Cubo de Cristal y la estatua de Shakira.

De igual forma, la ruta se extiende a algunos centros comerciales y parques, así como también, al sistema masivo de transporte, con puntos de venta estratégicos en la Estación Joe Arroyo y el Portal del prado, facilitando el acceso a estas delicias gastronómicas, símbolo de la identidad cultural del Caribe colombiano.









