‘Curramba’ está de fiesta

La celebración cultural más grande e importante de Colombia empezó con la espectacular Batalla de Flores y su ritmo va en aumento

Por Guillo González/Kronos

Al barranquillero le gusta madrugar y más si es para rumbear, y en esta ocasión el Carnaval se lo pidió, más bien se lo exigió. Si, la tradicional Batalla de Flores arrancó temprano, a las 10 y 30 estaba programado su inicio, lo que hizo que los asistentes al primer evento de los cuatro días de fiesta, pusieran rumbo a la Vía 40 desde tempranas horas de la mañana.

Belleza, talento, color, alegría y mucho entusiasmo reunidos en la Vía 40. Foto Guillo González/Kronos

Desde todos los rincones de la ciudad empezaron a llegar los que no se querían perder el desfile multicultural más importante del país. Los palcos, los minipalcos, las sillas y cualquier espacio posible para observar y disfrutar del evento fue ocupado ocupó por un público, ávido de su espectáculo anual.

‘Monedita’, como siempre robándose el show. Foto Guillermo González/Kronos

El comienzo del desfile fue puntual, tal como se había advertido se dio. A las 10 y 30 de la mañana empezó a fluir el río de danzantes incansables y talentosos con las baterías intactas para recorrer los 4,5 kilómetros del ‘Cumbiódromo’.

Son de Negro, presente. Foto Libardo Escudero/Kronos

La música, los gritos de combate, de jolgorio y de alegría retumbaron en toda la ciudad cuando se dio la orden, animando y alegrando la vida de una ciudad que se desdobla cada año gracias a su carnaval, al cuidado de sus tradiciones y a su importante carácter cultural que la ha dado a conocer en el mundo entero.

Cerca de 14.000 danzantes pusieron a vibrar el ‘cumbiódromo’. Foto Guillo González/Kronos

Durante cerca de 7 horas las comparsas, cumbiambas, danzas, grupos folclóricos, artistas y disfraces fueron protagonistas de un desfile imponente e impactante, una invitación para los sentidos y el goce responsable de una tradición centenaria y valiosa que ha marcado a toda una región.

El bloque artístico de la Alcaldía distrital mostrando talento por montones. Foto Libardo Escudero/Kronos

El rugido del Rey Momo y la elegancia de la Reina, el desfile, un tapiz de tradición y fantasía

La Reina del Carnaval, Michelle Char Fernández, envuelta en un diseño que rendía homenaje a nuestras raíces africanas, apareció sobre su carroza como una deidad de la alegría. Su actitud y su energía llevó al clímax a sus súbditos carnavalero, sus brazos no se cansaron de repartir besos y flores, mientras el Rey Momo, Adolfo Maury, comandando a sus amados Congos, confirmaba que en Barranquilla el mando lo tiene el pueblo.

Michelle Char Fernández, espectacular encabezando el desfile. Foto Guillermo González/Kronos

El desfile fue una sucesión de postales vibrantes, su majestad la cumbia erizó la piel de más de uno, el roce de las abarcas contra el asfalto caliente y el ondeado de las faldas blancas fueron el metrónomo del evento. Los Congos con sus turbantes altísimos decorados con espejos, defendiendo la tradición con la seriedad de un guerrero y la sonrisa de un parrandero.

Las Cumbiambas realizaron una majestuosa presentación. Foto Libardo Escudero/Kronos

A medida que la tarde emergía el sol empezaba a ceder, pero la marea humana no bajaba la intensidad. No faltaron los grupos de fantasía que, con plumas de colores neón y coreografías milimétricas, bellas bailarinas sudorosas y enérgicos danzantes le dieron el toque moderno a la jornada, sin embargo, las Marimondas, con su brincadera irreverente, y los Monocucos, con su misterio juguetón, se robaron el show con su magia teatral y singular.

Las Marimondas del Barrio Abajo, uno de los colectivos más numerosos y aplaudidos. Foto Guillo González/Kronos

Los últimos grupos cerraron con orgullo una jornada donde no hubo extraños, solo «llaves» unidos por un mismo sentimiento.»Esto no es solo un desfile, es el alma de Curramba volcada en la calle», gritaba un barranquillero desde un palco, mientras se sacudía la maicena de la camisa.

Un sinfín de imágenes nos regaló el desfile de Batalla de Flores. Foto Libardo Escudero/Kronos

La Batalla de Flores de este 2026 dejó claro que, aunque pasen los años, la fórmula del Carnaval sigue intacta: un poco de tradición, alegría, talento y corazón en cada paso de baile. La Vía 40 quedó sembrada de flores y confeti, pero sobre todo, quedó lista para un Carnaval que apenas comienzan.

Este 2026, el Cumbiódromo de la Vía 40 cumple 35 años de ser el epicentro de la fiesta. Foto Guillo González/Kronos

¡Quien lo vive, es quien lo goza!

Nunca sobra recordar que la Batalla de Flores nació en 1903 para celebrar el fin de la Guerra de los Mil Días. Foto Guillo González/Kronos
La CRA dejó un mensaje ecológico con su carnaval sostenible. Foto Libardo Escudero/Kronos
Personajes icónicos e históricos también fueron emulados en el desfile. Foto Guillo González/Kronos
El Cañonazo en su furor. Foto Guillo González/Kronos
Homenaje a nuestro querido amigo Luis Rodríguez Lezama por parte del ‘Joe Arroyo carnavalero’. Foto Libardo Escudero/Kronos
El goce va hasta el miércoles de ceniza. Foto Guillo González/Kronos